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22 mil familias han perdido su fuente de ingresos, 63 mil se han quedado sin seguro social, 200 empresas han cerrado y las cifras siguen creciendo
01:54 lunes 20 julio, 2020
San Luis
La pandemia del coronavirus (Covid-19) le ha arrebatado el ingreso a 22 mil 611 familias potosinas, únicamente tomando en cuenta a personas que se han quedado sin un empleo formal, entra marzo y junio, según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero a ello todavía habría que sumarle los trabajadores a los que solo se les está pagando la mitad de su sueldo o a aquellos que tenían un trabajo informal y que también fueron despedidos.
El IMSS reporta que el sector más afectado han sido los jóvenes de entre 15 y 29 años, que han perdido 12 mil 477 empleos, es decir más de la mitad del total de puestos de trabajo perdidos. COVID LAS DEJÓ A MERCED DE LA DIABETES
En este sector poblacional se encuentra Diana Niño, una de las “desempleadas del Covid”, quien tras un año de laborar en una empresa operadora turística, fue despedida, a finales de marzo, y esto la puso en un grave dilema a ella y a su madre, quien sufre de diabetes. “Nos dijeron que estaba muy difícil la situación por el problema de Covid-19, que no tenían dinero para pagarnos estos meses porque la gente no quería viajar por miedo al contagio, nos dijeron que nos iban a dar una computadora para hacer home office, pero no íbamos a tener pago alguno sobre estos meses”. Bajo la promesa de que la recontratarían en cuanto se compusiera la situación económica, esta empresa le pidió a Diana seguir trabajando desde su casa, pero sin un sueldo ni prestaciones de ley, lo cual le significó perder su seguridad social con la cual su madre de 65 años podía acceder a servicio médico y medicamentos para atender su diabetes y problemas de hipertensión. “Lo que mi mamá hace es que acude a farmacias que tienen descuento para comprar medicamentos que no son de patente, la verdad es que sí nos afectó mucho porque yo apoyaba mucho aquí en la casa y es un gasto extra que no se contemplaba en estos meses. En mi casa hay otro ingreso, pero es mucho menor, mi mamá tiene concesión de taxi, pero las liquidaciones bajaron un 70 por ciento, entonces sí nos estamos viendo muy apretados”. La Ley del Seguro Social permite que una persona que se quedó sin trabajo siga gozando de los servicios del IMSS durante ocho semanas más, sin embargo, en el caso de Diana este tiempo ya venció y ella y su mamá tienen que enfrentar una pandemia que pone en riesgo sus vidas sin siquiera contar con un seguro médico. Al igual que ellas, según cifras del IMSS, hay 63 mil potosinas y potosinos que han perdido su seguridad social durante esta contingencia, lo que de acuerdo al economista del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Raymundo Tenorio Aguilar, no solo significa que ya no tendrán acceso a servicios de salud gratuitos, sino que tampoco podrán acceder a otros servicios como guarderías y servicios funerarios, lo que implicará una pérdida de bienestar para todas estas personas. “Las opciones que les quedan para atender su salud es ir a servicios de consulta en una farmacia o atenderse con un médico particular con los préstamos que le pueda hacer la familia o en regiones muy rurales de San Luis Potosí atenderse con los curanderos, se deteriora el nivel de bienestar, el nivel de salud”. DECIRLE ADIÓS AL SUEÑO DE UN HOGAR PROPIO
Wendy Zavalija es otra joven de 26 años que a mediados de mayo se quedó sin trabajo debido a los efectos que trajo la pandemia. Ella trabajaba en una concesionaria automotriz como asesora comercial y, aunque no tenía un sueldo base, las comisiones le permitían a ella y a su pareja, sacar adelante a su hijo de tres años, quien se suponía que este año entraría al kínder. “Yo rento, yo pago la mensualidad de mi carro, tengo un niño de tres años y me afecta totalmente porque hay empresas que están contratando, pero se están tardando bastante por lo del Covid, ya estoy buscando empleo, he tenido la oportunidad de presentarme a algunas entrevistas, en la empresa me dijeron que podía haber recontratación, pero esto estamos hablando hasta diciembre y eso si me hablaban”. Actualmente Wendy se sostiene de los pocos ingresos que obtiene por ventas de bazar en internet, ya que su pareja, quien labora en la misma empresa en la que ella estaba, está teniendo bajos ingresos, debido a que tampoco tiene un sueldo fijo, sino que depende de las comisiones y las ventas de autos han sido muy bajas. Mientras tanto Wendy ve lejos la posibilidad de comprar una casa propia, dado que se interrumpió su cotización ante el Infonavit. La pérdida de empleo aún no ha tocado fondo en México. La coordinadora de la organización “México ¿cómo vamos?”, Ana Bertha Gutiérrez Jiménez, dijo que se pronostica que todavía después de junio siga habiendo pérdida de empleos, dado que no ha habido una estrategia clara del gobierno federal para que no se pierdan tantos empleos. “La pérdida que se ha visto en estos cuatro meses de pandemia, de marzo a junio, es más de seis veces mayor a la que se vio en todo 2009 (durante la crisis de la influenza AH1N1), es mayor también a la pérdida de empleos que hubo durante 1995, que fue una crisis también muy fuerte; definitivamente ahorita no podemos afirmar que en julio vaya a haber una recuperación”. LA PENA DE CERRAR UN NEGOCIO PROPIO Del otro lado de la moneda está Alberto Narváez. Él es empresario restaurantero, junto con otros socios es propietario de seis restaurantes, de los cuales tuvo que cerrar cuatro, desde el mes de abril, debido a los efectos económicos de la pandemia. El cierre de estos establecimientos le significó a 70 trabajadores perder su fuente de ingreso, sin embargo, Alberto, antes de efectuar los cierres, platicó con sus empleados para ver quiénes de ellos necesitaban más el trabajo. “Cuando les preguntaba para ver a quién podía seguirles pagando sin darlos de baja del Seguro Social, una persona me dijo que de él dependían sus dos hijos, yo veía a la persona muy grande y le pregunté que por qué todavía tenía hijos pequeños, resultó que tiene dos hijos, uno con mal de Parkinson y otro con derrame cerebral; sientes que el mundo se te abre junto con él y a esta persona, junto a algunas otras, le sigo pagando su sueldo íntegro”. Alberto le recrimina al gobierno federal que no ha emprendido una estrategia clara para evitar la pérdida de empleos o, al menos, apoyar a los trabajadores que se han quedado sin un trabajo. “Ahí la crueldad de un gobierno federal que no quiso meterle dinero al emprendimiento y, si no quería este gobierno darles dinero a los empresarios porque somos fifís, debió de haberle pagado seguro de desempleo a los trabajadores, las empresas no tenemos dinero infinito, pero el gobierno federal sí puede endeudarse”. Alberto planea reabrir sus restaurantes, pero no sabe cuándo y, una vez que lo haga, solo contratará al 30 por ciento del personal que tenía antes de la contingencia sanitaria, dado que la economía saldrá muy afectada de esta pandemia. Tan solo en abril y mayo, el IMSS reporta que 206 empresas en San Luis Potosí se dieron de baja. La “pandemia económica” ha sido siete veces más grande que la de salud. Mientras al cierre de junio la entidad potosina tenía 3 mil 049 casos confirmados de coronavirus (Covid-19), la cifra de desempleados era 7.4 veces mayor (22,611) y, aunque las cifras suelen ser frías, historias de vida como las de Diana, Wendy y Alberto las hay muchas y las seguirá habiendo durante toda esta crisis de salud.