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Desde un mercado, hasta un museo y un banco son los lugares que albergan leyendas que atemorizan a potosinos
17:18 lunes 2 noviembre, 2020
San Luis
San Luis Potosí es una ciudad con muchos años de historia, que han dado pie a leyendas urbanas curiosas y macabras. En conmemoración del Día de Muertos compartimos tres de los lugares en los que más potosinos han vivido alguna experiencia paranormal. MERCADO EMBRUJADO Por todos los potosinos es conocido el Mercado Hidalgo, construido en el centro de la ciudad. El edificio actual tiene más de setenta años, pero el terreno es desde poco antes del porfiriato un lugar de comercio. Entre las leyendas que tiene este lugar es la aparición de un militar que fue asesinado apenas el lugar funcionaba. Cuentan que por pretender a una joven que trabajaba en una de las fondas unos hombres en estado de ebriedad lo apuñalaron. Por las noches, en el edificio se puede escuchar un silbido y es que el militar cuando iba a comer llegaba chiflando. La sombra de una niña de aproximadamente siete años ha asustado tanto a propietarios de comercios como a veladores, y hasta a clientes despistados que ya muy tarde se encuentran por ahí. La historia dice que la pequeña se cayó del segundo piso ahí por la década de los 50 en un descuido de sus padres, y que desafortunadamente murió al instante. Se le escucha corriendo, riendo y hasta hay personas que aseguran que se ha comunicado con ellos para invitarlos a jugar. En el edificio, por la noche también se puede escuchar que en una de las cocinas están guisando, los veladores del lugar acuden al local y no ven a nadie, sólo se percatan de los ruidos de cucharas y cazuelas como si algo estuviera en el fuego. Otro de los sonidos comunes es el de los tacones, como si una mujer se acercara caminando y de repente los sonidos desaparecen sin que nadie esté por ahí. EL MUSEO QUE FUE CÁRCEL A principios de 1900, el actual edificio del Centro de las Artes fue inaugurado como la penitenciaría del estado, con torres de vigilancia y celdas individuales se dice que era imposible escapar de ahí. Al verse rebasada la capacidad del inmueble, en los 90´s deciden cambiar a la población al actual edificio de la carretera 57, La Pila, por lo que el histórico lugar quedó vacío. No sólo es famoso porque ahí estuvo encarcelado Francisco I. Madero, sino porque a partir de los 2000, década en los que se inauguró como el actual Centro de las Artes, muchas personas comenzaron a ser testigos de hechos paranormales. Se cuenta que, por las noches, de una de las crujías se escuchan gritos, azotan puertas y se oyen lamentos. También que, en algunas zonas al ir caminando, se siente como si alguien te fuera acompañando. Muchas personas dicen haber salido del lugar con mareos o dolores de cabeza y afirman que en algunas zonas de la antigua cárcel la energía es tan pesada que provoca malestares. EL BANCO En el centro de la ciudad también se encuentra una sucursal bancaria en la esquina de 5 de mayo y Manuel José Othón, lugar en el que por años muchos potosinos han tenido experiencias escalofriantes. Se dice que hay incluso quienes por las noches han visto una pequeña linterna y se puede escuchar que en el sótano cuentan monedas. Mucho antes de ser banco, el lugar fue una pequeña cantina, en la que al margen de la ley sucedían todo tipo de crímenes. Cuentan las historias que el propietario de este centro nocturno cegado por la avaricia robaba a sus clientes y si ocurrían homicidios ahí, no dudaba en enterrar los cuerpos en su terreno. Pero se dice que no eran solo cuerpos lo que enterraba, sino que también ocultaba el dinero y joyas que robaba o bien, que ganaba en su negocio. La muerte inevitable para todo ser humano alcanzó al dueño. Años después, en el terreno se construyó una residencia la cual estuvo ocupada por muy poco tiempo debido a los constantes actos de terror que presenciaban sus inquilinos, y luego se construyó la sucursal bancaria. A los empleados no han sido pocas veces las que los han asustado sonidos de cadenas, de un extraño contando monedas, gritos de auxilio y hasta voces cantando.