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Ahora te contamos si acaso esa es una buena o mala idea
20:50 sábado 5 septiembre, 2026
Mundo
Cuando vas a comer fuera de casa, ¿cómo agradeces a la persona que te atendió? A lo mejor dejas un 20% extra, pero debes saber que algunos restaurantes de Estados Unidos ya prohíben las propinas. Ahora te contamos si acaso esa es una buena o mala idea. ¿Por qué Estados Unidos está eliminando las propinas?
De acuerdo con un reportaje de la BBC, en el ecosistema laboral de los Estados Unidos, el sistema de propinas ha dejado de ser un simple gesto de gratitud para convertirse en el eje de una estructura de costos que traslada el riesgo financiero del empleador al trabajador. Bajo este modelo, la normativa federal permite que los empleados de sectores con propina perciban un salario mínimo de apenas 2 dólares y 13 centavos por hora, frente a los 7 dólares con 25 centavos del salario mínimo nacional. Esta disparidad genera una dependencia volátil de la generosidad de terceros, lo que hoy se traduce en un creciente "cansancio por las propinas" entre los consumidores, quienes enfrentan sugerencias de pago de hasta el 25%. Ante este escenario, la transición hacia modelos de "lo que ves es lo que pagas" no es solo un ajuste contable, sino una decisión estratégica de gestión de talento. Representa una alineación con los valores de equidad salarial y transparencia retributiva. ¿Es buena o mala idea eliminar la propina?
Uno de los pilares fundamentales para eliminar las propinas es la búsqueda de equidad entre el personal de servicio y el de cocina. Rachel Miller, propietaria de Nightshade Noodle Bar, implementó este cambio para corregir una disparidad que consideraba injusta. “Los que se deslomaban en la cocina, que suelen ser los menos visibles y reconocidos, se llevaban a casa una fracción de lo que ganaba el personal de sala en propinas por las mismas horas", mencionó. Además de la brecha entre departamentos, la eliminación de la propina busca erradicar sesgos discriminatorios. Miller sostiene que "las propinas permiten a los clientes, consciente o inconscientemente, pagar a las personas de manera diferente según su género, raza u orientación sexual". Para sostener este modelo, los propietarios han tenido que elevar los precios de sus menús, defendiendo que el costo real de un servicio digno debe reflejarse en la factura. La efectividad de esta medida se refleja directamente en la estabilidad financiera y emocional de los empleados. Cassidy Van der Kamp, quien protagonizó el documental Tipless, relata que al pasar de un salario de 10 dólares más propinas a una base fija de 21 dólares por hora, obtuvo una tranquilidad inédita en el sector. "Por primera vez tuve estabilidad, ya que sabía cuánto ganaba (...) y no tenía que preocuparme por las propinas bajas y pensar qué había hecho mal", explica. En la misma línea, Amanda Cohen, dueña de Dirt Candy en Nueva York, paga a su personal unos US$30 la hora y observa que los clientes suelen reaccionar de manera positiva. Cohen comenta que muchos comensales "se sorprenden gratamente cuando se dan cuenta de que no tienen que dejar una propina del 20% adicional", lo que ayuda a combatir el fenómeno conocido como "cansancio por las propinas". Sin embargo, el éxito de este modelo no es universal y enfrenta barreras económicas y psicológicas considerables. El restaurante Talulla, por ejemplo, tuvo que regresar al sistema de propinas tras un intento fallido de sostenerse subiendo los precios un 23%. Únete a nuestro canal de WhatsApp para no perderte la información más importante 👉🏽 https://gmnet.vip/7Be3H Danielle Ayer, copropietaria del local, explica que "gestionar un restaurante sin propinas resulta más caro en general" debido a que, al aumentar el precio del menú, la facturación total sube y, con ella, la carga fiscal de la empresa. Con información de Radio Fórmula