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Irredento, el presidente de Estados Unidos se siente por encima de la jauría de políticos que desprecian a la prensa, excepto cuando ésta se doblega
00:10 martes 22 septiembre, 2026
Colaboradores
Washington.- Dice un viejo adagio de la jerga reporteril mexicana: a los políticos como a los perros, se les educa a puro periodicazo en el hocico. Donald Trump es otra clase de político.
Irredento, el presidente de Estados Unidos se siente por encima de la jauría de políticos que desprecian a la prensa, excepto cuando ésta se doblega y somete a sus caprichos, es decir, el periodismo vendido.
Frustrado por su realidad de ser el mandatario más impopular en la historia moderna de su país, empachado de narcisismo y uso de la Inteligencia Artificial para manipular la verdad, Trump anunció con carácter de inmediato y en flagrante violación de la primera enmienda de la constitución política, que prohibió la presencia “en su Casa Blanca” de las cadenas de televisión CNN, MS NOW y del diario digital Politico.
Como en una dictadura recalcitrante, Trump presumió se decisión acotando que “hay algo erróneo en un país que permite a gente escribir a propósito historias negativas... si ellos las quieren escribir, bien, pero no voy a dejar que lo hagan en mí, en la Casa de la gente, no los quiero en mi oficina y no los quiero aquí”.
Desde la época de George Washington todos los presidentes de Estados Unidos, con la excepción de Trump, aunque renuentes, han cumplido y respetado la libertad de expresión y de prensa.
“Los medios de comunicación de noticias falsas no deberían escribir ni reportar constantemente ficciones ni mentiras cuando cubren al presidente, al gobierno de Trump o a los Estados Unidos”, escribió Trump al anunciar el veto a CNN, MS NOW y Politico.
El pecado de estos medios ha sido poner en tela de juicio las palabras y actos de Trump, investigar a su gobierno y, por medio de sus reporteros, hacerle preguntas incómodas y no plantearle indulgencias como a él le gusta y como desde su primer mandato presidencial impuso como regla no escrita en la Casa Blanca; arbitrariedad moral y ética que otros políticos emularon, Andrés Manuel López Obrador, por ejemplo.
CNN, MS NOW y Politico tiene resonancia por tratarse de medios poderosos económicamente, porque son de Estados Unidos y tienen alcances globales, pero, la prohibición y veto en la Casa Blanca de prensa y reporteros incómodos está en pleno apogeo.
Tras más de 30 años como corresponsal mexicano acreditado ante la Casa Blanca, a este tecleador el gobierno de Trump le decomisó su credencial de prensa el pasado 2 de septiembre. Lo mismo ocurrió en las últimas semanas con decenas de corresponsales en Washington de medios de comunicación de varios puntos del planeta.
Sin responder correos electrónicos, que es la única manera de ponerse en contacto con la oficina de prensa de la Casa Blanca, a este tecleador simplemente le informaron que su pase de prensa expiró y, ese 2 de septiembre, al querer ingresar a la mansión presidencial, un agente del Servicio Secreto le pidió que le entregara la credencial.
Con eso de que la mayoría de la gente prefiere leer noticias en la red de internet que impresas, la información enrollada cibernéticamente no tiene el mismo efecto para intentar educar a los perros y mucho menos a los rabiosos y desquiciados.
Este sábado 19 de septiembre la Casa Blanca negó el acceso a los periodistas de CNN, MS NOW y Politico. Ni a quién le importe mi caso; creo que es un privilegio y orgullo estar vetado por Trump.
Por: J. Jesús Esquivel
@JJesusEsquivel