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Preocupante incremento de adicción en SLP
00:10 lunes 9 marzo, 2026
Colaboradores
Hay problemas que no llegan de golpe, sino que se instalan poco a poco hasta volverse imposibles de ignorar. Eso parece estar ocurriendo con el consumo de cristal en San Luis Potosí, donde especialistas y centros de rehabilitación advierten que la sustancia se ha convertido en una de las adicciones más visibles y difíciles de atender. Lo preocupante no es solo el aumento del consumo, sino la sensación de que el fenómeno creció en silencio durante años, hasta que hoy aparece en hospitales, en las calles y en las historias familiares que rara vez llegan a las estadísticas. Lo interesante es que este problema no es exclusivo del estado. A nivel nacional, las metanfetaminas llevan casi una década creciendo en consumo. La proporción de personas que las han probado pasó de menos del uno por ciento a más del uno y medio en los últimos años, y el consumo en el último año también aumentó. Puede parecer poco, pero en un país de millones de habitantes esa variación significa cientos de miles de nuevos usuarios. Dicho de otra forma: lo que hoy preocupa en San Luis Potosí es parte de una tendencia más amplia que atraviesa al país entero. Desde el gobierno federal se anunció desde finales del año pasado una campaña nacional para prevenir el consumo de metanfetaminas y reforzar la atención a la salud mental. Incluso se ha afirmado que algunas estrategias preventivas ya han tenido resultados positivos. Sin embargo, tres meses después, muchos ciudadanos siguen preguntándose dónde están esas campañas en la vida cotidiana. Si la prevención es la primera línea de defensa, entonces su presencia debería sentirse en escuelas, redes sociales, hospitales y espacios comunitarios. Ese mismo cuestionamiento abre una oportunidad interesante para mirar hacia lo local. En el estado, los centros de rehabilitación advierten que el cristal se ha vuelto la droga predominante, en parte por su bajo costo y su fuerte impacto en la salud mental. Pero también surge una pregunta inevitable: ¿qué tanto se está invirtiendo en campañas de prevención, información o atención temprana desde las instituciones de salud? No se trata de señalar culpables, sino de entender que las adicciones rara vez se frena sólo con operativos o estadísticas; se enfrentan con información constante y presencia institucional en la comunidad. Tal vez la verdadera batalla contra las drogas no está únicamente en los decomisos o en los discursos oficiales, sino en la capacidad de anticiparse. Cuando una sociedad habla del problema antes de que se desborde, cuando las campañas llegan antes que la crisis y cuando la prevención se vuelve parte de la conversación diaria, algo empieza a cambiar. Y quizá ese sea el siguiente paso para San Luis Potosí: pasar de la alarma a la acción, antes de que una generación entera tenga que aprender la lección demasiado tarde. ¡Excelente lunes!