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El aviso de Trump apareció en un discurso donde precisó que usará el poderío estadounidense –incluido el poder militar–
00:10 lunes 28 septiembre, 2026
Colaboradores
El discurso del presidente Donald Trump al inaugurar la 81 Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York es un momento importante de su régimen y literalmente puso al mundo sobre aviso de la forma en que espera ejercer la supremacía internacional de su país mientras su poder comienza a desvanecerse en casa.
Y el aviso fue especialmente directo para dos países en su vecindad geopolítica: México y Cuba.
"Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2,000 millas con un territorio controlado por cárteles enemigos", para luego conminar: "México debe recuperar el control de su territorio frente a los enemigos de la humanidad".
Paralelamente, señaló que su gobierno "también busca un cambio fundamental en la situación de Cuba", a la que definió como "un Estado absolutamente fallido. Está fracasando como nunca antes, y caerá".
El aviso de Trump apareció en un discurso donde precisó que usará el poderío estadounidense –incluido el poder militar–"allí donde sea necesario, tanto en nuestra región como en el resto del mundo, para crear un futuro más seguro para todos nosotros".
El fondo es simple. A seis semanas de las elecciones legislativas de medio término, estas se ven con una claridad creciente como un barómetro de la popularidad del mandatario y el partido en el poder. Y el panorama parece negro para los republicanos.
La combinación de factores es brutal: la impopularidad del Presidente y el rechazo a su gobierno son cada vez mayores, la guerra en Irán y su impacto sobre la economía, los precios de la gasolina y la inflación, la brutalidad de sus políticas de arresto y expulsión de inmigrantes...
De hecho, como señal de la situación doméstica, buena parte de los enormes recursos financieros de los republicanos serán dedicados no solo a tratar de imponerse a sus rivales demócratas en distritos indecisos, sino en defender su control sobre regiones tradicionalmente republicanas.
Si las previsiones se cumplen, Trump y su gobierno enfrentarán serios problemas para su agenda interna y, probablemente, igual que otros presidentes anteriores, pondrán su atención en el área donde la autoridad presidencial es incontestable, según la Constitución estadounidense: la política exterior.
"Nuestras acciones en Venezuela demuestran que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra el país echen raíces en ninguna parte del hemisferio occidental. Y, de ser necesario, utilizaremos nuestra inigualable capacidad militar para salvaguardar los intereses nacionales vitales de Estados Unidos", dijo Trump en la ONU, inmediatamente después del triunfal recordatorio del arresto/secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo.
Ciertamente, Irán y las guerras en Ucrania y las fronteras de Israel tienen un lugar importante en la agenda trumpista, al igual que los problemas de la Inteligencia Artificial (o superinteligencia como gusta llamarla) y su competencia con China, pero sobre todo el hemisferio occidental.
Y ahí está la "Doctrina Donroe".
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE1