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Mantenerlo deterioraría la imagen presidencial, sería un potencial desgaste electoral y obligaría a aceptar la falla en la estrategia de seguridad
10:32 sábado 1 febrero, 2025
San LuisActualmente, la Presidencia de la República se encuentra en un dilema estratégico porque no saben qué hacer con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sin embargo, han decidido respaldarle a pesar de que sepan que esto no será lo más conveniente, señaló en entrevista el politólogo, Javier Contreras. "Lo cierto es que en este momento, pareciera contra intuitivo, pero los beneficios de mantener al gobernador son más altos que los costos de removerlo", puntualizó. Aseveró: "hay una alta insensibilidad de parte de Rubén Rocha Moya", lo cual, a su vez, demuestra el respaldo que puede sentir que tiene y la poca posibilidad de que se busque retirarlo del cargo. Externó que actualmente los gobiernos de Morena y en su momento de algunos otros partidos, "se comportan como si no importara absolutamente nada", lo cual es bastante grave por las implicaciones que esto podría tener. Si bien, respaldarlo o promover su destitución, tienen costos y beneficios, dentro de ellos, el mantenerlo deterioraría la imagen presidencial, sería un potencial desgaste electoral y los obligaría a aceptar la falla en la estrategia de seguridad, tanto de la política anterior como de la política actual. Aunque la presidencia tiene un buen posicionamiento de imagen, mientras el conflicto permanezca en un solo estado y no se desborde a otros, el costo no será tan alto, aunque podría existir un costo mayor en el cual se ubicaría una cierta corriente interna del partido en la que predomina la ideología del expresidente López Obrador. Por otra parte, en caso de querer mantenerlo, ayudarían a que permanezca la unidad política de Morena, evitarían un precedente de intervención y evitar tensiones con los gobernadores. En caso de que si promuevan su renuncia, estarían obligados a aceptar que existe un mal manejo de los gobiernos locales por parte de Morena, aceptar una posible fractura interna en Morena y la posibilidad de que se tenga una relación tensa con los gobernadores y ayudarían a que las críticas de la oposición tuvieran precedentes.