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No es, propiamente, que el fenómeno de las caravanas de migrantes que intentan atravesar nuestro país
00:03 domingo 8 octubre, 2023
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No es, propiamente, que el fenómeno de las caravanas de migrantes que intentan atravesar nuestro país esté poco documentado. La academia, los medios y las organizaciones de activistas ofrecen números y análisis desde varios puntos de vista, todos o casi todos desoladores. Lo que hace único a Los muros de aire y otras crónicas de frontera, el libro de Yael Weiss publicado hace poco por Debate, es que ofrece un primer plano de la migración, es decir, un testimonio a pie del terreno, y un testimonio lleno de sorpresas. Las cinco historias que incluye Los muros empiezan en 2018, luego de un viaje a Tijuana de la autora, y atraviesan la pandemia para llegar a 2022, en cinco geografías tanto de la frontera norte como de la del sur, probablemente la más cruel y caótica: la mencionada Tijuana, Reynosa, Ciudad Juárez, Tenosique y Ciudad Hidalgo. En todas ellas, Yael abre ojos y oídos, e incluso el gusto y el olfato, para hablar con un mosaico de personajes que nos acercan una imagen de la migración ajena al cliché. Ahí están, sí, los conocidos peligros de las maras, y la pesadilla de atravesar el Darién, ese tapón selvático tapizado de cadáveres, y los traficantes de personas, y la corrupción policiaca, y la comida precaria y desagradable, o la otra pesadilla, la burocrática, junto con las historias de disfuncionalidad de los varios países que arrojan a sus ciudadanos al nomadismo, y junto con ese tren que atraviesa nuestro país con las multitudes en el techo, la famosa Bestia, todo narrado en primera persona por los migrantes. Pero también están el descubrimiento de que esas multitudes resultan más politizadas de lo que podría suponerse, y las muestras de solidaridad, y el recordatorio de que no son una población homogénea, lejos de ello, y sobre todo la evidencia más dolorosa: que entre los países disfuncionales de la región se encuentra el nuestro. En la misma medida que un retrato de la migración, Los muros de aire es un retrato de México nada favorecedor. Para los migrantes, somos la crueldad de los centros migratorios, la corrupción de policías y militares, las cargas de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración al servicio de los vecinos del norte, el prejuicio xenófobo y sobre todo la amenaza del crimen organizado, ese Estado paralelo que ha dejado reclutamientos forzosos y masacres, ante la incapacidad o la franca complicidad gubernamental. Es decir, para los salvadoreños, hondureños, venezolanos o cubanos nosotros somos los gringos o, más bien, algo mucho peor que los gringos. Muy recomendable, pues, meterse a las páginas de este libro, que, valga el lugar común, es literalmente un espejo. POR: JULIO PATÁN
COLABORADOR
@JULIOPATAN09