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Tres colonias de Puerto Vallarta entre las 25 zonas con las rentas más elevadas de Jalisco
01:50 martes 11 agosto, 2026
Jalisco
Puerto Vallarta enfrenta un mercado inmobiliario cada vez más costoso, impulsado por diversos factores como la demanda de residentes extranjeros, los llamados nómadas digitales, el crecimiento de las rentas vacacionales y el incremento en los costos de construcción, señaló el urbanista, investigador y profesor del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara, Dr. José Alfonso Baños Francia. En entrevista para “Así las Cosas”, el especialista se refirió al reciente análisis económico elaborado por el ITESO, que ubica a tres colonias de Puerto Vallarta entre las 25 zonas con las rentas más elevadas de Jalisco: Zona Hotelera Norte, Marina Vallarta y Residencial Fluvial Vallarta. Baños Francia explicó que una de las principales presiones sobre el mercado de vivienda proviene de la demanda internacional, particularmente de personas retiradas que llegan a Puerto Vallarta durante la temporada de invierno, así como de los nómadas digitales que pueden trabajar a distancia desde cualquier lugar. A ello se suma el crecimiento de las plataformas de hospedaje y renta vacacional, que han modificado la manera en que visitantes y residentes temporales buscan alojamiento en la ciudad. El urbanista señaló que las condiciones geográficas de Puerto Vallarta también limitan la disponibilidad de suelo, debido a la cadena montañosa al sur y a que buena parte de la superficie urbanizada hacia el norte ya se encuentra ocupada. Además, estimó que alrededor de una cuarta parte de la zona urbanizada permanece sin construir debido a procesos de especulación. Otro factor es el aumento en los precios de los materiales, la construcción y las licencias, costos que finalmente repercuten en el precio de las viviendas y las rentas. A esto se agregan las inversiones necesarias para ampliar o reparar infraestructura y mejorar la conectividad urbana. De acuerdo con lo observado por el especialista, en las tres zonas señaladas las rentas pueden oscilar entre 15 mil y 30 mil pesos mensuales y alcanzar hasta 100 mil pesos, dependiendo del inmueble y de la temporada. En temporada alta, los precios tienden a incrementarse. Baños Francia sostuvo que Puerto Vallarta se encuentra además entre las ciudades más caras del país, mientras que el costo del suelo y de la construcción continúa presionando al alza el mercado inmobiliario. Esta situación tiene un impacto directo en la población trabajadora, ya que la vivienda que se construye en las zonas de mayor plusvalía no está dirigida necesariamente a los habitantes locales. El especialista consideró que existe una falta de políticas sólidas que permitan a los trabajadores acceder a vivienda acorde con sus ingresos. El encarecimiento de la vivienda también está provocando un desplazamiento de los trabajadores hacia zonas cada vez más alejadas de sus centros laborales. Baños Francia explicó que empleados del sector turístico que anteriormente podían vivir a pocos minutos de sus trabajos ahora deben realizar traslados de hasta una hora y media. Entre las zonas hacia donde se ha desplazado la vivienda de interés social mencionó áreas como La Desembocada, Ixtapa, El Colorado y Ecoterra, mientras que en Bahía de Banderas el crecimiento habitacional para trabajadores se concentra en zonas como Mezcales, San José del Valle y San Juan. El resultado, advirtió, es un aumento en los tiempos de traslado, mayores problemas de movilidad y una mayor dependencia del automóvil, mientras que quienes utilizan el transporte público deben enfrentar unidades saturadas y un servicio que todavía presenta deficiencias. Ante este escenario, el urbanista consideró indispensable establecer políticas públicas de vivienda que atiendan las necesidades de la población trabajadora y permitan reducir la desigualdad generada por el mercado inmobiliario. Baños Francia concluyó que la vivienda debe ser entendida como un derecho y no únicamente como una mercancía. Señaló que corresponde a los tres niveles de gobierno, particularmente al ámbito municipal, intervenir para corregir las distorsiones del mercado y generar alternativas de vivienda accesible para los trabajadores.