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Falta de planeación, manejo deficiente de residuos y ausencia de acciones concretas agravan inundaciones en Vallarta: especialista
01:50 martes 16 junio, 2026
JaliscoLa repetición de inundaciones en diversas colonias de Puerto Vallarta no es producto únicamente de las lluvias intensas, sino de una serie de omisiones acumuladas por parte de las autoridades municipales en materia de planeación urbana, gestión de residuos y prevención de riesgos, afirmó el urbanista e investigador del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara, José Alfonso Baños Francia. En entrevista para “Así las Cosas”, el especialista señaló que durante años el crecimiento de la ciudad se ha desarrollado sin respetar plenamente la dinámica natural de los cauces y escurrimientos, permitiendo procesos de urbanización en zonas vulnerables y sin una adaptación adecuada a las condiciones hidrológicas del territorio. “Fuimos urbanizando sin observar las lógicas de la naturaleza. Se construyeron calles, avenidas y desarrollos en espacios por donde históricamente corre el agua, y eventualmente los cauces siempre terminan reclamando su lugar”, explicó. Baños Francia consideró que una de las principales fallas de la autoridad ha sido no consolidar una estrategia integral de prevención que contemple tanto la regulación del crecimiento urbano como la protección de áreas naturales que funcionan como zonas de absorción. A ello se suma, dijo, la falta de un sistema eficiente de recolección de basura, situación que contribuye directamente a la obstrucción de alcantarillas, bocas de tormenta y canales pluviales. “Hemos tenido problemas serios con la recolección de residuos. Cuando las bolsas permanecen demasiado tiempo en las calles terminan siendo abiertas por animales o personas y, con las lluvias, toda esa basura acaba en la infraestructura pluvial”, advirtió. El académico reconoció que existen trabajos de desazolve antes del temporal de lluvias, pero señaló que estas acciones resultan insuficientes cuando no se atienden las causas que generan el problema aguas arriba. Además, alertó sobre la falta de infraestructura para captar y filtrar agua de lluvia en las partes altas de la ciudad, una medida que permitiría reducir la velocidad y volumen de los escurrimientos que llegan a las zonas urbanas más vulnerables. Otro de los pendientes señalados por el investigador es la actualización del Atlas de Riesgos municipal. Según indicó, actualmente no existe certeza sobre la existencia de un instrumento actualizado y plenamente aprobado que permita orientar el crecimiento urbano y prevenir asentamientos en áreas inundables. “Hasta donde tengo entendido, no contamos con un atlas de riesgo actualizado y aprobado que sirva como herramienta efectiva para la toma de decisiones”, afirmó. Las críticas también alcanzaron la prestación general de servicios públicos. Baños Francia aseguró que existe una percepción creciente de insatisfacción ciudadana respecto al desempeño del Ayuntamiento, particularmente en temas como recolección de basura, mantenimiento urbano y atención a problemas cotidianos. “Yo sí noto una falta de compromiso o de acciones de solución concretas por parte de la autoridad municipal en los últimos meses. Mi impresión es que se están quedando muy cortos ante una realidad que es cada vez más compleja”, sostuvo. El urbanista incluso planteó la necesidad de revisar si los perfiles que encabezan algunas dependencias municipales son los adecuados para enfrentar los retos actuales de la ciudad, al considerar que la capacidad de respuesta institucional no está siendo suficiente. Asimismo, lamentó que en diversas áreas exista resistencia para incorporar propuestas técnicas y científicas desarrolladas por especialistas de la Universidad de Guadalajara, particularmente en temas de planeación urbana y desarrollo turístico. Frente a este escenario, hizo un llamado a las autoridades municipales para replantear sus estrategias, fortalecer la colaboración con la academia, la iniciativa privada y la sociedad civil, y priorizar acciones preventivas que permitan reducir los riesgos para la población. “Hace falta meter una segunda velocidad, replantear la estrategia y entender que gobernar es servir a la comunidad. Los problemas de Puerto Vallarta requieren decisiones técnicas, coordinación y acciones concretas, no solamente discursos”, concluyó.