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La advertencia llegó después de que Estados Unidos atacara la isla iraní de Larak, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz
15:40 lunes 31 agosto, 2026
Mundo
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este lunes después de que ambos países reanudaran sus ataques cruzados, en una jornada marcada por la amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de responder con contundencia a las acciones de Teherán. "Vamos a golpearlos con fuerza”, dijo Trump, según un periodista de Fox News que aseguró haber hablado brevemente con el mandatario. La advertencia llegó después de que Estados Unidos atacara la isla iraní de Larak, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz, y de que Irán respondiera con ataques contra objetivos militares estadounidenses en Medio Oriente. El intercambio de fuego, el primero de este tipo en aproximadamente un mes, volvió a generar preocupación por una posible escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. El estrecho de Ormuz, nuevo foco de la confrontación
El punto más sensible de la disputa es el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del planeta. Antes del inicio de la guerra, por esta vía marítima transitaba aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de hidrocarburos. Irán mantiene un bloqueo sobre el estrecho, mientras que Washington continúa con un cerco contra puertos iraníes. De acuerdo con Washington, el ataque contra Larak tuvo como objetivo lanzacohetes iraníes, con la intención de impedir que Teherán colocara minas navales en el estrecho.
El ataque estadounidense dejó tres personas muertas y varios heridos, según medios oficiales iraníes. La tensión también tuvo un impacto inmediato en los mercados. Tras conocerse los nuevos ataques, el precio del petróleo Brent volvió a subir y superó los 90 dólares por barril, reflejando el temor de los mercados a que una interrupción prolongada del tránsito por Ormuz afecte el suministro mundial de crudo. Irán responde con misiles y drones
Los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron que respondieron al ataque estadounidense con el lanzamiento de misiles balísticos contra dos bases aéreas militares de Estados Unidos en Jordania, país aliado de Washington. Según la versión iraní, los ataques provocaron “graves daños”. El ejército jordano, sin embargo, informó que había interceptado ocho misiles, aunque no precisó su procedencia. Teherán también aseguró haber atacado a personal militar estadounidense ubicado en una base aérea de Emiratos Árabes Unidos mediante “decenas de drones”. Las autoridades emiratíes confirmaron que respondieron ante la presencia de un dron procedente de Irán. Los nuevos enfrentamientos se producen después de varias semanas en las que las hostilidades habían disminuido y se habían limitado principalmente a intercambios esporádicos de fuego en el estrecho de Ormuz y sus alrededores. Pezeshkian pide una salida diplomática
Mientras Trump elevaba el tono de sus advertencias, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, adoptó una postura distinta y defendió la búsqueda de una salida negociada al conflicto. Antes de participar en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Kirguistán, el mandatario iraní afirmó: Seguimos esforzándonos por encontrar un camino de acuerdo y comprensión, y consideramos que continuar la guerra no está en nuestro interés ni en el de la región”.
La declaración refleja la presión que enfrenta Teherán para contener una confrontación que podría ampliar sus efectos hacia otros países de Medio Oriente y comprometer todavía más las rutas internacionales de energía. La confrontación no se limita al terreno militar. Desde el último bombardeo estadounidense contra Irán, ocurrido el 29 de julio, el gobierno de Trump había privilegiado una estrategia de presión económica.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó este lunes que Washington mantendrá esa política. "Vamos a seguir ejerciendo presión, y ya hemos tenido muy buenas conversaciones aquí”, declaró Bessent ante periodistas al inicio de una reunión de ministros de Finanzas del G20 en Asheville, Carolina del Norte. El funcionario estadounidense anticipó además que un posible punto de inflexión en la campaña de presión económica podría producirse “en cuestión de semanas o meses”. Así, mientras Irán utiliza el bloqueo del estrecho de Ormuz como una de sus principales herramientas de presión sobre Estados Unidos, Washington mantiene el cerco económico como parte de su estrategia para debilitar la capacidad de Teherán. Únete a nuestro canal de WhatsApp para no perderte la información más importante 👉🏽 https://gmnet.vip/7Be3H Con información de Excélsiór.