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Ese "peligro" desapareció en 1990, con la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)
00:10 sábado 11 abril, 2026
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El presidente Donald Trump contempla la posibilidad de abandonar la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), como expresión de su disgusto porque los aliados dejaron solo a Estados Unidos en su guerra no declarada contra Irán. Más allá de lo que se piense de la OTAN, la organización fue creada después de la Segunda Guerra Mundial específicamente para la defensa de Europa occidental frente a la llamada "amenaza roja" de la Unión Soviética y sus aliados del Pacto de Varsovia.
Ese "peligro" desapareció en 1990, con la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y, aunque la OTAN pareció verse de repente sin razón de ser, pronto creció con la asociación de países que habían sido parte de una alianza militar que proporcionaba un colchón táctico a la URSS en Europa. A la fecha, el gobierno ruso atribuye a la OTAN propósitos bélicos y raíces fascistas, para justificar su actual invasión de Ucrania, llevada en parte por la preocupación estratégica y geopolítica de que la OTAN establezca una base en la frontera con Rusia.
Pero en términos reales, la OTAN está ya en las fronteras rusas y más cerca que nunca de Moscú, pero al mismo tiempo también está más dividida que nunca respecto a su papel. Por un lado, son varios los países convencidos de que, dadas las características "revanchistas" del gobierno de Vladimir Putin, deben estar preparados para la posibilidad de una invasión rusa. Los más preocupados en ese sentido, son las exrepúblicas de Lituania, Letonia y Estonia, al igual que otros países fronterizos, Finlandia,
Polonia y Suecia. Otro antiguo país del Pacto de Varsovia, Polonia, es uno de los más adamantes partidarios del fortalecimiento de la OTAN y de enfrentar a Rusia.
Pero EU ha sido siempre el fundamento de la OTAN mediante bases militares establecidas en prácticamente todo el continente europeo, que convirtieron a sus fuerzas armadas en la clave de una potencial defensa contra la URSS. Trump, sin embargo, sostenía ya hace 10 años que la OTAN se había convertido en un gasto innecesario y hasta en una carga. Después de todo, en su opinión, los aliados europeos se aprovechaban de la generosidad de Washington para evitar contribuir de manera justa, al gasto de la defensa común.
Ahora hay en la OTAN, al parecer, un mutuo sentimiento de traición. Uno y otro lado tratan ahora de cubrir huecos, pero Trump es un hombre de resentimientos; las naciones europeas no confían en él y mucho menos en su forma de hacer política. Para Trump, los europeos abandonaron a EU es su hora de necesidad.
Pero también es cierto que no los consultó para iniciar ataques que han tenido repercusiones en la economía europea, dado el candado que el gobierno iraní mantiene sobre el Estrecho de Ormuz. A fin de cuentas, nadie sabe exactamente cuál pudiera ser la consecuencia de una ruptura de la OTAN, pero sería viable pensar que implicaría el surgimiento de otro competidor geopolítico en la escena mundial, con la consecuente caída de conflictos derivados de sus propios intereses.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE