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Argentina convirtió 12 de sus 19 goles del Mundial 2026 después del minuto 75 y resolvió sus partidos de eliminación directa en los cierres.
13:01 viernes 17 julio, 2026
Deporte Nacional e Internacional
El partido entra en sus últimos minutos, las piernas pesan, el margen de error desaparece y la mayoría de los equipos comienza a proteger lo que tiene. Argentina hace exactamente lo contrario. Cuando el cronómetro se acerca al final, la campeona del mundo parece encontrar una versión más peligrosa de sí misma. La selección de Lionel Scaloni convirtió el cierre de los partidos en una zona de dominio. De los 19 goles que acumula en el Mundial 2026, 12 llegaron después del minuto 75, una estadística que explica por qué ningún rival puede sentirse seguro, aunque haya logrado resistir durante gran parte del encuentro. La semifinal contra Inglaterra fue la última demostración. Argentina llegó al minuto 85 perdiendo 2-1 y con un lugar en la final todavía pendiente de un milagro. Pero la presión aumentó, el equipo adelantó líneas y volvió a encontrar esa capacidad que lo acompaña durante todo el torneo. A los 85 minutos, Enzo Fernández apareció con un disparo preciso para igualar el marcador. Siete minutos después, cuando el partido ya entraba en el tiempo agregado, Lionel Messi colocó un centro perfecto y Lautaro Martínez apareció en el área para marcar el gol que puso a Argentina nuevamente en una final mundialista. El instinto asesino de Argentina No fue una excepción. Fue un patrón. En los partidos de eliminación directa, Argentina aprendió a convivir con el peligro. La dificultad parece activar una respuesta competitiva que pocos equipos pueden igualar. En cuartos de final ante Suiza ocurrió algo similar. Argentina se adelantó con un gol de Alexis Mac Allister, pero el equipo europeo encontró el empate y llevó el partido al tiempo extra. Cuando el desgaste parecía favorecer al rival, apareció Julián Álvarez al minuto 112 con un remate que rompió la resistencia suiza. En el primer minuto de compensación, Lautaro Martínez sentenció la clasificación. Los cierres también fueron protagonistas en las rondas anteriores. Contra Cabo Verde, en los dieciseisavos de final, Argentina tuvo que superar otro escenario incómodo. El campeón ganaba, pero el rival africano llevó el partido hasta el alargue. Lisandro Martínez había marcado en tiempo extra, Cabo Verde respondió y empató, hasta que un tiro de esquina terminó con un gol en propia puerta que liberó a la Albiceleste al minuto 111. Pero ninguna remontada tuvo la carga emocional de la victoria contra Egipto. Argentina llegó a estar abajo 2-0 y parecía despedirse de la competencia. En apenas 13 minutos finales transformó la historia. Marcó al 79, empató al 83 y consiguió el gol de la clasificación al minuto 92. FUENTE EXCELSIOR