Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
La guerra en el Golfo Pérsico puede ser un punto determinante para la presidencia de Donald Trump
00:10 domingo 9 agosto, 2026
Colaboradores
La sombra del presidente Jimmy Carter y la crisis de los rehenes en Irán, en 1979-81, que le costó la reelección, se cierne sobre el gobierno del presidente Donald Trump, que entró el miércoles pasado en su sexto mes, sin aparentes prospectos de victoria ni de terminación. Es una comparación brutal en la política estadounidense. Carter fue presidente de un solo mandato por la inutilidad de sus esfuerzos para resolver las dos crisis creadas por la revolución iraní: la económica que provocó el embargo petrolero de 1979 y la política cuando en diciembre de ese año una turba de estudiantes tomó la embajada estadounidense en Teherán y se apoderó de 52 rehenes que no liberó sino hasta que Ronald Reagan tomó posesión en Estados Unidos, el 20 de enero de 1981. La situación es tal que algunos aliados estadounidenses, de acuerdo con reportes de prensa, comienzan a hablar de una "derrota estratégica" para el gobierno del presidente Trump, que no ha logrado someter al régimen iraní y en cambio parece haberlo fortalecido políticamente. El recrudecimiento de bombardeos estadounidenses sobre Irán y los ataques con drones iraníes contra aliados estadounidenses en el golfo, la entrada de Arabia Saudita al conflicto, las anunciada llegada de proyectiles antiaéreos chinos para Irán pintan un escenario que, si no es una derrota militar, sí es un continuo exacerbante político adverso al mandatario y sus aliados. La atención de Trump en el conflicto iraní y toda una serie de temas que se vinculan o comienzan a ligarse, como la guerra en Ucrania, el apoyo chino a Teherán y los complicados rebotes en conflictos como el de los hutíes en Yemen y Hamas en Gaza, se combina con la insatisfacción en cuanto al manejo de la situación doméstica, en especial de la economía. De acuerdo con las más recientes encuestas de opinión pública, 70% de los adultos estadounidenses desaprueba la gestión económica del presidente Trump, y sólo 30% la aprueba. Los precios de la gasolina, vinculados de hecho con el conflicto del golfo Pérsico, no brindan una imagen alentadora: 79% los desaprueba, mientras 21% los aprueba. Lo cierto es que la guerra de Irán se ha convertido en un "foco rojo" para el gobierno Trump, que durante los últimos meses anunció varias veces la inminencia de acuerdos de paz y cese el fuego solo para verse envuelto en nuevos bombardeos que, si bien golpean a los iraníes, causan represalias contra los aliados e instalaciones estadounidenses en el golfo Pérsico. Amén de la relación guerra-precio de la gasolina, está también la imagen de un gobierno que no pareció planear ni pensar bien a bien lo que quería hacer y hasta qué grado llegar. El hecho es que un conflicto que se esperaba fuera de corta duración puede eternizarse en fases de "frío-caliente". La guerra en el Golfo Pérsico puede ser un punto determinante para la presidencia de Donald Trump, pero debe recordarse que tiene el respaldo a ciegas de casi un 30 por ciento de los estadounidenses. POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS COLABORADOR @CARRENOJOSE1