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Mientras buena parte del supermercado tradicional batalla para crecer en términos reales, los hard discounters avanzan a tasas de doble dígito
00:01 viernes 4 septiembre, 2026
Colaboradores
OJO CON LA guerra que se está gestando en el negocio de los supermercados en México. El fuerte crecimiento de Tiendas Neto de Grupo Salinas; Bara, de Grupo FEMSA, y Tiendas 3B, empieza a preocupar a los gigantes. Y razones no le faltan a Walmart, Soriana y Chedraui.
Mientras buena parte del supermercado tradicional batalla para crecer en términos reales, los llamados hard discounters avanzan a tasas de doble dígito.
Tiendas Neto alcanzó ya las dos mil tiendas. Nacida apenas en 2009 ya tendría ventas cercanas a 27 mil 600 millones de pesos; la empresa de Hugo Salinas Sada atiende a más de cuatro millones de clientes por semana.
Bara tampoco se queda atrás: los ingresos de esta cadena asociada al grupo que lidera José Antonio Fernández Garza-Lagüera crecieron cerca de 36% y sus ventas mismas tiendas más de 11 por ciento.
Tiendas 3B, fundada por Anthony Hatoum también mantiene un ritmo elevado de expansión: sus ventas aumentaron casi 39% en el segundo trimestre y sus ventas mismas tiendas 20 por ciento.
El contraste con los supermercados tradicionales es notable.
En el segundo trimestre, las ventas mismas tiendas de Walmart México crecieron apenas 1.8%, las de Chedraui México 1.3%, mientras que las de Soriana cayeron 4.5 por ciento.
En otras palabras, mientras los grandes autoservicios están, prácticamente, estancados en términos reales, los hard discounters siguen ganando terreno a doble dígito.
Entre Neto, Bara y 3B ya suman alrededor de seis mil 400 puntos de venta en México. No es únicamente una guerra de precios. Es una guerra de modelos de negocio.
Los hard discounters operan tiendas pequeñas, con pocos empleados, surtidos mucho más reducidos, alta rotación y una participación muy elevada de marcas propias.
Los supermercados tradicionales cargan con establecimientos mucho más grandes, decenas de miles de productos y una presencia mucho mayor de las grandes marcas de consumo.
También tienen marcas propias, desde luego, pero su modelo sigue dependiendo mucho más de ofrecer variedad.
Walmart, que comanda Cristian Barrientos, ya reaccionó: este mes lanzó Precios que no se tocan, congelando durante 90 días los precios de más de mil productos en Walmart y Bodega Aurrerá.
Pero el problema para Walmart, así como para Soriana, de Ricardo Martín Bringas, y Chedraui, de José Antonio Chedraui Eguía puede ser bastante más profundo que bajar algunos precios.
Neto, Bara y 3B no están ofreciendo simplemente un supermercado más barato. Están acostumbrando al consumidor mexicano a comprar de otra manera.
Durante décadas, la ventaja del supermercado fue tenerlo todo. Pero ahora una parte creciente de los consumidores parece descubrir que quizá no necesita “todo”.
LA ASOCIACIÓN FINTECH México ve con buenos ojos los cambios que preparan las autoridades para el sistema de pagos. La organización que preside Felipe Vallejo y que aglutina a las principales empresas del ecosistema Fintech del país, respaldó la consulta pública impulsada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y el Banco de México sobre las nuevas reglas aplicables a redes de pago y cámaras de compensación. Para el sector, la discusión va más allá de un ajuste regulatorio, pues forma parte de la estrategia para acelerar la digitalización de pagos y reducir la dependencia del efectivo en la economía mexicana. La organización reconoce que varias de sus observaciones fueron incorporadas en los proyectos, y anticipa un análisis técnico sobre su impacto en la competencia, la innovación y los modelos de negocio. El debate apenas comienza, pero deja ver un consenso creciente sobre la necesidad de construir una infraestructura de pagos más moderna, interoperable y accesible.
LA AGENDA ECONÓMICA entre México y Estados Unidos sigue ampliándose más allá del comercio tradicional. Marcelo Ebrard sostuvo un encuentro con Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos, para revisar temas vinculados con la innovación, la Inteligencia Artificial, la formación de talento especializado y el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas de América del Norte. El encuentro se realizó en el contexto de la reunión de ministros de Innovación del G20, donde la competencia por atraer inversiones de alto valor agregado ocupa un lugar central. Para México, estas conversaciones son relevantes, porque coinciden con los esfuerzos por ganar participación en sectores estratégicos como semiconductores, manufactura avanzada y economía digital. La prioridad es que la integración regional también se traduzca en desarrollo tecnológico y mayor contenido de innovación en la región.
AEROMÉXICO ENFRENTA UN mes clave en el frente laboral. La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), que encabeza Jesús Ortiz Álvarez, mantiene negociaciones con la aerolínea en el marco de la revisión salarial de 2026, con un emplazamiento a huelga programado para el 30 de septiembre. Las conversaciones ocurren mientras la compañía impulsa nuevos planes de crecimiento, que incluyen la intención de retomar la ruta entre Ciudad de México y Caracas y continuar ampliando su presencia en Sudamérica. Hace apenas unos días, Aeroméxico logró un acuerdo salarial con los sobrecargos afiliados a ASSA, por lo que el mercado observa ahora la capacidad de la empresa para alcanzar un entendimiento similar con los pilotos. Para una aerolínea que apuesta por la expansión internacional, mantener estabilidad operativa y laboral resulta tan importante como abrir nuevas rutas.
CHEVRON SE CONVIRTIÓ en una pieza clave dentro de la nueva estrategia energética de Donald Trump hacia Venezuela. La petrolera que dirige Mike Wirth anunció inversiones por siete mil millones de dólares en los próximos cinco años para más que duplicar su producción en el país sudamericano, apenas unos días después de que Washington impulsara un acuerdo para desarrollar las vastas reservas petroleras venezolanas. La expansión contempla nuevas áreas en la Faja del Orinoco y un crecimiento de la producción hasta alrededor de 600 mil barriles diarios. Para Chevron, la apuesta representa acceso a uno de los mayores depósitos de crudo del mundo; para la administración de Trump, significa sumar una fuente relevante de suministro energético bajo influencia estadounidense. La decisión confirma que Venezuela vuelve a ocupar un lugar estratégico en el mapa petrolero continental y que el factor energético seguirá teniendo un peso central en la relación entre Washington y Caracas.
POR DARÍO CELIS ESTRADA
COLABORADOR
@DARIOCELISE