Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
Pero en materia regulatoria resulta interesante que finalmente el gobierno decidió poner en marcha las tres ventanillas únicas
00:10 viernes 12 junio, 2026
Colaboradores
No hay mejor incentivo a la inversión en ningún país que la reducción de impuestos y la eliminación de trámites burocráticos. Cuando un gobernante entiende eso y ejecuta políticas públicas al respecto, la inversión crece.
En materia de impuestos, México difícilmente será atractivo en el corto plazo debido a las restricciones presupuestales y al reducido margen de acción por el gran gasto en programas sociales y proyectos fútiles heredados del sexenio anterior.
Pero en materia regulatoria resulta interesante que finalmente el gobierno decidió poner en marcha las tres ventanillas únicas: para grandes inversiones enmarcadas en el Plan México; para pequeños comercios; y para los sectores regulados por la Cofepris.
Si la reducción de trámites y digitalización da resultados, en pocos meses deberíamos estar viendo un tsunami de inversiones.
Pero el problema para el gobierno de México, sin embargo, persiste. Por un lado, el gobierno mismo es percibido como adverso a las empresas. Eso ha quedado claro desde que gobernaba Andrés Manuel López Obrador, y por muchas vías.
Ejemplos hay muchos: la sobrerregulación de los productos como alimentos y bebidas procesadas, que fueron castigados con sellos e impuestos para combatir la obesidad y diabetes; el acoso sistemático a proyectos de inversión para zonas marginadas como Mahahual, a pesar de contar con planes de cuidado ambiental; la prohibición de los vapeadores; la larguísima deuda de Pemex hacia sus proveedores; y hasta el rencor que exhiben los proyectos empresariales gubernamentales, que se siguen anunciando, como la nueva empresa de seguros que se quiere abrir.
La ciudadanía no percibe que estas ventanillas únicas son resultado de una convicción, sino de la colosal caída en la inversión y de que el gobierno no tuvo más remedio que digitalizar los trámites.
Si fuera por convicción se sabría que así sería desde el día uno o desde la campaña —como en el caso de Javier Milei, en Argentina—.
El problema para el gobierno persiste porque, a pesar de la reducción de trámites y de la digitalización, no se arrancó de raíz el prejuicio contra las empresas. La ideología de izquierda insiste en que los empresarios son los malos de la película, los responsables de las desigualdades y de la cultura de los privilegios. Y mientras esas torcidas ideas no se erradiquen, la inversión no fluirá como debería. Ojo.
QIMA
Qima, la firma de control de calidad y certificación de productos, originaria de Hong Kong y dirigida por Sébastien Breteau, reveló que las compras mexicanas de textiles, juguetes y artículos para el hogar fabricados en China crecieron 10 por ciento el primer trimestre, y dijo que esto evidencia la necesidad de que en nuestro país se impulse la “manufactura avanzada” y el desarrollo de cadenas de valor más robustas.
POR: CARLOS MOTA
COLABORADOR
TIKTOK: @SOYCARLOSMOTA