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Las Águilas perdieron el liderato del torneo de cara a la Liguilla.
23:30 sábado 7 noviembre, 2026
Deporte Nacional e Internacional
Los Pumas de la UNAM y el América empataron a dos anotaciones en el Clásico Capitalino, en una igualada que les sirve de poco a ambas escuadras, pues los locales están quedándose fuera de la Liguilla, mientras que las Águilas están perdiendo el liderato de la competencia. Las anotaciones del encuentro fueron obra de César Huerta y Robert Morales para los Felinos, mientras que para el conjunto Azulcrema marcaron Alejandro Zendejas y Henry Martín. ¿Cómo fue el partido entre Pumas y América? Pumas y América ofrecieron un clásico capitalino como el que siempre se les reclama, hubo goles y pasión, un encuentro en el que los dos equipos dejaron en claro que cuando se ven para ellos es un partido en el que entregan hasta la última gota de aliento. Acabaron con empate a dos goles, un resultado que a ambos les causa daño, a Pumas porque lo sigue dejando fuera de la zona de Liguilla y ahora el milagro que esperan necesita de más involucrados en la última jornada. Y América pierde el liderato que pasa a manos de Cruz Azul y a la espera de lo que haga Chivas hoy. No ganaron, pero ambos perdieron. Arranque vertiginoso No se podía pedir mejor inicio para un partido tan pasional como éste. Si las pulsaciones de la tribuna auguraban momentos de tensión, apenas pitó el árbitro se vivió un encuentro lleno con las máximas pulsaciones. Apenas iban dos minutos de partido cuando América mostró ese instinto voraz, el músculo de las Águilas salió a relucir, de inmediato recuperaban el liderato que cedieron después del triunfo de Cruz Azul. Perea se fue por izquierdo, mandó un centro que Zendejas remató con la cabeza, sí uno de los jugadores más pequeños en las Águilas tomó por sorpresa a la defensa universitaria. Golpazo para Pumas, que antes del juego se enteró de la derrota de Monterrey y eso le abría una chance para seguir con la llama de la esperanza de Liguilla; sin embargo, el equipo universitario ya estaba contra las cuerdas. Sí, la respuesta llegó pronto, porque de inmediato afloró el orgullo auriazul y no le tomó nada al equipo de Solari dar alcance en el marcador. Antuna puso un centro que Huerta remató y venció a Malagón al minuto 4. Vuelta a empezar de ambos equipos, mismo escenario del inicio, apenas se estaban tuteando los equipos y ya había gol en cada portería. Que nadie dude de la rivalidad de este encuentro, uno de los más pasionales, se vio en cada esfuerzo de los jugadores, cada uno a defender su trinchera, a honrar su escudo. Sí, no podía faltar ese arrebato, ese orgullo, esa rebeldía, esa gallardía, todo ello salió en ambos bandos cuando Kevin y Huerta se encararon en el centro del campo, hubo empujones, gritos, jalones, manos al aire; la pasión que demanda este encuentro. Tras el exabrupto, de nuevo al juego. Pumas con más necesidad, pero también con los nervios atentos de no recibir más daño para que la empresa no fuera más complicada. Y América también quería dar un golpe de autoridad, no podía ceder el liderato en una Ciudad Universitaria. Perea tuvo una clara, pero su tiro se fue desviado. Aviso para Universidad que tuvo mucho esfuerzo para defender y buscar algo en el espacio. El susto se lo llevaron las Águilas cuando Morales encontró el segundo en tras una mala salida de Malagón, pero el VAR detectó un fuera de juego y el árbitro, César Arturo Ramos, apagó la euforia auriazul. Los dos equipos irradiaban tensión, el juego se peleó en el centro del campo, mucho músculo y nervios a tope para no dejar espacio. Penales en ambos bandos En el inicio del complemento Antuna tuvo el segundo, pero perdió un tiempo, decidió mal y no sacó ni un tiro a gol ni un buen centro. Desesperación en la grada con el volante que no logra echar raíces en CU. Luego Juninho disparó desviado en otro arribo. América carecía de la misma intensidad del arranque, ni Álvarez ni Zendejas tuvieron esa chispa de creatividad. Almada mandó a Miguel Borja para jugar con dos puntas, el colombiano la tuvo a la hora de partido, pero no desvió la bola lo suficiente. Solari respondió, mandó Arteaga por López y sí, en unos de los días del juicio, retiró a Juninho, su hombre gol, para darle entrada a Álvaro Angulo. Todo estaba en el alambre, pero vino el fallo de Pumas, Bennevendo llegó tarde y trabó por detrás a Henry Martín, penal inobjetable que el capitán de América cobró a la perfección, parecía que la Bomba sanaba la herida de la pasada Liguilla, porque en esa misma portería erró en los cuartos de final, ahora no fue así. Lucía como una condena para Universidad. No, otra vez el arrebato y la capacidad de respuesta, el América de Almada no supo gestionar su ventaja, en una pelota parada Ramos Mingo jaló a Nathan, penal ahora para el bando auriazul, Robert Morales también venció a Malagón con un cobro magistral y otra vez al punto de origen. El cierre tuvo una cuota de vértigo, el partido parecía romperse, pero también hubo una sensación de que el empate era el daño menos grave. A Pumas el hilo de vida se le agota, tiene que esperar lo que ocurra este domingo entre León-Chivas y entre Querétaro-Puebla; además de lo que pase con el juego pendiente entre Rayados y Gallos y en la última fecha necesita ganar sí o sí a Monterrey. Muchas veladoras para un milagro. Y América, América no anda, ha perdido la constancia en el tramo más clave, la Fecha FIFA le permitirá tener un respiro y reajustar cosas para recuperar la etiqueta de contendiente al título. FUENTE: MEDIOTIEMPO