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Sin embargo, no tiene dinero suficiente para revivir con fuerza la inversión en estos proyectos
00:10 jueves 5 febrero, 2026
Colaboradores
Le da urticaria al gobierno otorgar concesiones a empresas privadas, y permitir que estas concesiones tengan larga vida.
Al gobierno le desagrada que no sea él mismo quien controla carreteras, ferrocarriles, energías o aeropuertos.
Sin embargo, no tiene dinero suficiente para revivir con fuerza la inversión en estos proyectos, por lo que considera a los empresarios como un mal necesario: son quienes tienen el dinero y no queda más remedio que invitarlo.
Esa debió ser la lógica en la Secretaría de Hacienda para revivir ayer las Asociaciones Público-Privadas (APPs)que fueron presentadas en la conferencia Mañanera. Pero no les llamarán así, porque sería sacrilegio.
Les llaman inversiones mixtas y, según dijo el secretario Édgar Amador, una vez que arranquen, harán que el crecimiento del PIB alcance, este 2026, un rango entre 2.5 y 3.0 por ciento.
Se lee muy bien en el papel y se escucha muy bien en la conferencia la potencia que tomarán las inversiones y los beneficios que traerán para el país, tal como lo escuchamos ayer. No obstante, hay una pregunta colosal que funge como el elefante en el país: ¿qué empresarios querrán entrarle a invertir a los proyectos que se presentarán, sabiendo que tendrán minoría accionaria y que nunca tendrán acceso a la concesión para largo plazo?
Si bien hay de todo tipo de apetitos de riesgo, no está fácil encontrar en el pajar a inversionistas que acepten proyectos donde mandarán a medias. Porque hay que ser claros; el director general de Banobras, Jorge Mendoza, lo dijo con todas sus letras: “lo que estamos buscando también con (las) inversiones mixtas es que el gobierno federal tenga mayoría en las empresas que se vayan a crear con el sector privado. Eso nos permite tener cierto control sobre las inversiones. Pero también estamos buscando que exista la gobernanza y el esquema de operación de una manera adecuada para que estos proyectos sean financiables y bancables y podamos atraer recursos también de la banca de desarrollo y también de la banca comercial”.
El gobierno no presentó ayer la letra chiquita de los contratos mixtos. Quizá cada contrato y cada proyecto serán fenomenalmente atractivos. Ojalá.
Pero el pitch de venta no suena muy apetitoso para los empresarios: te contrato para que construyas o le des mantenimiento a una carretera, o a lo sumo te doy la concesión por un breve plazo y, tan pronto termine, me la devuelves. En otras palabras: uso tu dinero y yo mando siempre en el proyecto.
Lo que está buscando el gobierno con este esquema son contratistas. Eso no tiene nada de malo. Pero hay que ser claros: en estas inversiones el gobierno tratará a los empresarios que convocará como las empresas de la bolsa tratan a los inversionistas minoritarios. Son un mal necesario. ¿Quién le entra?
POR: CARLOS MOTA
COLABORADOR
TIKTOK: @SOYCARLOSMOTA